Reactivar para conservar: el futuro de las salinas y esteros pasa por una gestión activa y sostenible
Las salinas y esteros de la Bahía de Cádiz constituyen espacios naturales de gran valor para la provincia. Estos humedales, de origen antrópico, han moldeado el paisaje, la biodiversidad y las costumbres de las poblaciones circundantes. Su singular configuración y extensión hacen que formen parte inseparable del paisaje de la Bahía y no pasen desapercibidos para quienes recorren este entorno.
Estos espacios rebosan de riqueza en todas las acepciones de la palabra: riqueza natural, al albergar una gran biodiversidad de especies; riqueza cultural, al inspirar gran parte de las costumbres y tradiciones de las poblaciones cercanas; y riqueza económica, al impulsar una amplia diversidad de actividades económicas. Al menos, así fue durante la última parte del siglo XX.
Pero la realidad actualmente no es tan halagüeña. Estos espacios llevan años sufriendo una importante disminución de actividades productivas sostenibles que permitan preservar el patrimonio natural, cultural y económico que siempre los ha caracterizado. La falta de actividad provoca el deterioro de las estructuras básicas de los esteros, dificulta el correcto mantenimiento de estos sistemas productivos y compromete su conservación.
La experiencia demuestra que la protección de las salinas y esteros no debe entenderse únicamente como la preservación pasiva de un entorno natural. Su conservación a largo plazo requiere una gestión activa capaz de generar beneficios ambientales, sociales y económicos de forma compatible con la protección del medio.
Para evitar que este abandono avance hasta un punto de no retorno, provocando la pérdida irreversible de los valores que encierran estos espacios, es importante que todos los actores públicos y privados con capacidad de actuación en las salinas y esteros pongamos de nuestra parte e impulsemos actuaciones que contribuyan directamente a reactivar y recuperar la actividad en este entorno singular.
La acuicultura, la producción salinera, la educación ambiental, la investigación, la innovación o las actividades vinculadas a la economía azul son ejemplos de usos que pueden contribuir a mantener vivos estos espacios y reforzar su papel dentro del territorio.
En el ámbito de la acuicultura, y dentro del marco normativo vigente, desde CTAQUA apoyamos iniciativas innovadoras que promueven diferentes modelos de cultivo, tanto compatibles con otras actividades económicas como modelos acuícolas semi-intensivos, o soluciones más innovadoras basadas en sistemas RAS combinados con cultivos multitróficos, favoreciendo la sostenibilidad económica y ambiental de estos espacios.
Llevamos casi 20 años acompañando a empresas que desarrollan actividades sostenibles en las salinas y esteros de la Bahía de Cádiz, estudiando su enorme potencial de estos espacios naturales, pero también identificando las consecuencias negativas derivadas de la falta de actividad.
Trabajamos día a día con el firme objetivo de acompañar y asesorar a todos los actores que quieran impulsar la recuperación de la actividad en la zona, ya sean empresas privadas, promotores o la propia administración, con el propósito de evitar que estos espacios de la Bahía de Cádiz caigan en el olvido y contribuir a recuperar los valores que históricamente los han caracterizado.
Myriam Retamero
Dirección del Departamento de Innovación Empresarial y Desarrollo de Negocio


