NOTICIAS 07 MAYO

Tendencias en el consumo de productos del mar: innovación para responder a un mercado en transformación


07 mayo 2026 - Identificar y anticipar los cambios en el comportamiento del consumidor es clave para reforzar la competitividad de los sectores de la acuicultura y de los productos del mar. La transformación de los hábitos de consumo, marcada por la búsqueda de conveniencia, sostenibilidad y valor nutricional, plantea nuevas oportunidades para adaptar la oferta a las necesidades actuales del mercado.

“Es posible desarrollar productos alineados con los estilos de vida actuales sin renunciar a una alimentación saludable, sabrosa y con impacto positivo”, señala Teresa Picó, jefa de la Sección de Transformados en CTAQUA.

A continuación, se presentan tres tendencias que están redefiniendo el consumo de productos del mar en España y abriendo nuevas vías de innovación para la cadena de valor.

1. Del producto tradicional al formato conveniente: cómo está cambiando el consumo

Uno de los cambios más relevantes en los últimos años es la caída sostenida en el consumo de productos pesqueros, especialmente en su formato tradicional. Según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el consumo per cápita se sitúa en torno a los 18-19 kg anuales, manteniendo una tendencia descendente en los últimos años.

En paralelo, la compra de productos pesqueros en los hogares ha registrado un ligero descenso en volumen, afectando especialmente al pescado fresco. Sin embargo, el gasto se mantiene estable, e incluso crece ligeramente, como consecuencia del incremento de los precios.

Este comportamiento no responde a una pérdida de interés por el producto, sino a un cambio estructural en los hábitos de consumo, menor disponibilidad de tiempo, pérdida de conocimiento culinario, especialmente entre los consumidores más jóvenes, y una creciente demanda de soluciones prácticas.

Ante esta situación, el reto no reside únicamente en el producto, sino en su adaptación a nuevos formatos de consumo más accesibles, rápidos y convenientes. Este cambio no solo impacta en la fase final de comercialización, sino que también condiciona la planificación productiva, orientando la oferta hacia especies, formatos y tamaños más adaptados a estos nuevos hábitos de consumo.

Por su parte, el mercado de platos preparados continúa creciendo de forma significativa, impulsado por estos cambios en el estilo de vida. Este escenario abre una oportunidad estratégica para los productos del mar, su integración en formatos listos para consumir, refrigerados o de fácil preparación.



En esta línea, están cobrando protagonismo formatos que combinan conveniencia con mayor valor añadido, como soluciones listas para cocinar a partir de filetes limpios o marinados, productos reestructurados que optimizan el aprovechamiento de la materia prima, así como platos preparados refrigerados o congelados que incorporan pescado y marisco en propuestas completas. También se observa un avance de propuestas más innovadoras, como elaborados inspirados en la cocina internacional, entre ellos formatos tipo gyozas, o nuevas presentaciones que facilitan su preparación y amplían las ocasiones de uso.

“Los platos preparados representan una vía clave para acercar los productos del mar al consumidor actual, combinando conveniencia, calidad nutricional e innovación”. En este sentido, desde CTAQUA se impulsa el desarrollo de soluciones alineadas con estas tendencias, apostando por formatos que mejoran la accesibilidad y la aceptación del producto sin comprometer su valor nutricional ni sensorial.

2. Más valor con menos recursos: sostenibilidad y economía circular

La sostenibilidad continúa ganando peso en el contexto alimentario, tanto desde la perspectiva del consumidor como del propio sector. Aunque factores como el precio o la conveniencia siguen siendo determinantes en la decisión de compra, existe una creciente sensibilidad hacia el origen de los alimentos, su impacto ambiental y el aprovechamiento de los recursos.

En este sentido, los sectores de la acuicultura y de los productos del mar llevan años avanzando en la adopción de prácticas más eficientes y responsables, consolidando la sostenibilidad como un eje estratégico de desarrollo. A partir de esta evolución, la economía circular se posiciona como una herramienta importante para optimizar los sistemas productivos a lo largo de toda la cadena, desde la producción acuícola hasta los procesos de transformación.

Uno de los principales ámbitos de aplicación de este enfoque se encuentra en la valorización de subproductos generados durante los procesos de transformación. La industria pesquera genera cantidades significativas de subproductos que, en muchos casos, presentan un elevado potencial nutricional y funcional.



“Por ejemplo, durante las operaciones de fileteado del pescado, se generan importantes cantidades de proteína muscular subutilizada, con un gran potencial para atender la creciente demanda de alimentos ricos en proteínas. Algunos de estos subproductos, además de proteína, contienen altos niveles de ácidos grasos poliinsaturados (PUFA) u otras características de interés nutricional, lo que representa una oportunidad para su revalorización e incorporación en nuevos productos", detalla Teresa Picó.

El enfoque de “residuo cero” permite optimizar el uso de las materias primas, reducir el desperdicio y mejorar la eficiencia global del sistema productivo, favoreciendo la valorización de subproductos para el desarrollo de ingredientes y productos de mayor valor añadido.

Un ejemplo de este enfoque es el desarrollo, por parte de CTAQUA, de soluciones basadas en subproductos de mojama de atún obtenidos tras el trimado de los filetes y del aprovechamiento de aguas de cocción, que ha permitido desarrollar una zurrapa de atún sin adición de grasas animales. Este tipo de soluciones, basadas en la combinación de subproductos y biopolímeros vegetales, demuestran el potencial de transformación de corrientes secundarias en nuevos alimentos.

3. Proteína y salud: el valor nutricional como eje de innovación

El creciente interés por una alimentación saludable está reforzando el papel de los productos del mar como fuente de proteína de alta calidad y nutrientes esenciales. Esta tendencia viene impulsada por varios factores, entre ellos una mayor preocupación por la salud, el aumento de la práctica deportiva y una creciente atención a la ingesta de proteínas como elemento clave en la dieta.

Según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, se observa una evolución hacia patrones de consumo más equilibrados, en los que los consumidores buscan alimentos que contribuyan activamente a su bienestar. En este sentido, atributos como el contenido en proteínas y la presencia de compuestos beneficiosos, como los ácidos grasos omega-3, adquieren un protagonismo cada vez mayor.



Para los sectores de la acuicultura y de los productos del mar, esta tendencia representa una oportunidad estratégica, apoyada en el propio valor nutricional del pescado, que de forma natural presenta un alto contenido en proteínas de calidad y compuestos beneficiosos para la salud.

A partir de esta base, las empresas pueden desarrollar propuestas que pongan en valor estos atributos, tanto a través de nuevos productos, como de la mejora de los ya existentes. Esto incluye, por ejemplo, el desarrollo de elaborados con declaraciones “alto en proteína”, la incorporación de pescado en soluciones listas para consumir con perfiles nutricionales optimizados o la adaptación de productos tradicionales a las nuevas demandas del mercado.

En este marco, la reformulación de productos se posiciona como una herramienta complementaria para mejorar el perfil nutricional en productos transformados, mediante el ajuste de la composición y la selección de ingredientes que aporten valor funcional y tecnológico, contribuyendo a mejorar la calidad global del producto sin comprometer sus cualidades organolépticas.

CTAQUA dispone de una planta piloto de I+D de transformados y un laboratorio de tecnología de los alimentos que permite abordar estos desarrollos desde un enfoque integral, incluyendo estudios de vida útil mediante análisis microbiológicos, organolépticos y proximales, así como la evaluación de propiedades físico-químicas como textura, pH, actividad de agua o humedad. Estas capacidades facilitan la validación técnica de nuevos productos y su adaptación a las exigencias del mercado.

Innovación para anticipar el futuro del sector

Las tendencias analizadas reflejan una transformación en el consumo de productos del mar, marcada por la búsqueda de soluciones más convenientes, la optimización de los recursos y una mayor atención al valor nutricional de los alimentos.

En este escenario, la capacidad de adaptación y la innovación se convierten en elementos clave para responder a las nuevas demandas del mercado y aprovechar las oportunidades que surgen a lo largo de toda la cadena, desde la producción acuícola hasta la transformación.

CTAQUA acompaña a las empresas a lo largo de todo el proceso de desarrollo de nuevas propuestas, desde la conceptualización de productos hasta su validación en escala prototipo o semindustrial en su Planta Piloto de I+D de Transformados.

Este enfoque permite trasladar la innovación a aplicaciones reales, facilitando la diversificación de la oferta, el incremento del valor añadido y el refuerzo de la competitividad de los sectores de la acuicultura y de los productos del mar.